
Ingredientes
- 500 ml. de leche entera caliente.
- 40 gr. de harina tamizada.
- 6 hojas de gelatina neutra.
- 40 gr. de mantequilla.
- 1 taco de jamón.
- 1/2 cebolla.
- Nuez moscada.
- Pimienta negra.
- Sal.
- Para rebozar: harina, huevo y pan rallado.
- Aceite de oliva para freír.
Preparación
- En una sartén, ponemos a calentar la mantequilla y añadimos la harina para hacer la roux. Remover bien hasta conseguir una bechamel ligera.
- Ponemos la mezcla en papel de horno y la extendemos con ayuda de una espátula. Cerramos como un paquetito y lo ponemos a enfriar en la nevera.
- Infusionamos la leche con el jamón y la cebolla durante unos 15 minutos.
- Sacamos el jamón y la cebolla.
- Picamos el jamón muy fino con ayuda de un robot de cocina o a cuchillo.
- En la leche caliente, vamos añadiendo la roux poco a poco. Hay que cocer a fuego medio mientras removemos de continuo con una varilla hasta conseguir un poco de espesor, no mucho, se trata de croquetas líquidas. La textura que dejes en este momento será la que tendrá la croqueta a la hora de comerla.
- Añadimos sal, pimienta recién y nuez moscada, a gusto.
- Fuera del fuego, añadimos las hojas de gelatina previamente hidratadas. Mezclamos bien.
- Pasamos la mezcla a un molde con huecos semiesféricos y enfriamos en nevera.
- Sacamos el molde de la nevera y vamos uniendo las medias mitades en una sola para formar la croqueta esférica.
- Pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Y otra vez por huevo batido y pan rallado. Es muy importante rebozar 2 veces ya que las croquetas son muy delicadas por el líquido interior.
- Freímos en abundante aceite entre 25 y 30 segundos para así evitar que exploten. Tan sólo tienes que esperar a que estén doraditas.
- Escurrimos sobre papel absorbente de cocina y servimos.